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Caracas, la ciudad donde reina el delito

El municipio Libertador es considerado como el más inseguro del país

Tahiana González

Animación: Kevin Villamizar

Son las 7:00 pm. El ruido de las rejas y las Santamaría cayendo rápidamente es la señal del fin de la jornada y la partida inmediata de los empleados que tratan de caminar con paso rápido para llegar a salvo hasta sus hogares. Solo quedan abiertos algunos locales nocturnos que se colocan en la mira de los delincuentes, quienes esperan la salida de alguna persona distraída o descuidada para actuar y convertirla en parte de la lista de crímenes de Venezuela.La inseguridad ha acabado con la vida nocturna, vaciando las calles que lucen solitarias, oscuras. La crisis política, económica y social ha generado el aumento de los delitos en el transcurso de 2017. Roberto Briceño León, director del Observatorio Venezolano de Violencia, informó que el homicidio se mantiene en la cima como el delito más común en la Gran Caracas, donde se registra una tasa de140 muertes violentas por cada 100.000 habitantes.La inseguridad ha acabado con la vida nocturna, vaciando las calles que lucen solitarias, oscuras. La crisis política, económica y social ha generado el aumento de los delitos en el transcurso de 2017. Roberto Briceño León, director del Observatorio Venezolano de Violencia, informó que el homicidio se mantiene en la cima como el delito más común en la Gran Caracas, donde se registra una tasa de140 muertes violentas por cada 100.000 habitantes.

Un informe de la ONG, publicado en 2016, reveló que Caracas es la capital más violenta del mundo con una tasa de 91,8 asesinatos por cada 100.000 habitantes. Briceño León aseguró que estas cifras son similares a las de Medellín, Colombia, “en su época más violenta”. Recordó que la ciudad neogranadina pasó de ser la capital más peligrosa a un modelo en la reducción de homicidio, luego de que en 1991, se registrara una tasa de 266 homicidios por cada 100.000 habitantes. El sociólogo advirtió que los sectores más peligrosos de Caracas son: La Pastora, Coche y Macarao. El criminólogo Fermín Mármol García explicó que el municipio Libertador, bajo el mando del oficialismo, es el más inseguro del país y donde se registra la mayor cifra de homicidios. “No tengo la menor duda en declarar al municipio Libertador como un territorio hostil, donde hay una criminalidad insurreccional”, indicó.

El ajuste de cuentas, el control territorial y la venganza se convierten en los móviles más frecuentes de los crímenes en la ciudad. Mármol García añadió que en el municipio Libertador opera el mayor asentamiento de paramilitares urbanos lo que limita la acción de los efectivos policiales y convierte el territorio en “sitio de cautiverios y pagos” para secuestros. “Creo que en el municipio Libertador hay varios problemas: primero tenemos territorios de bloques criminales: los paramilitares, mal llamados colectivos. Dos, el déficit de policías uniformados es muy notable, porque la Policía de Caracas está muy debilitada. Tres, allí las llamadas Zonas de Paz jamás fueron una solución, sino lo contrario, agravaron el problema”.

En Petare, municipio Sucre, las bandas criminales “han golpeado” las zonas residenciales. El robo, hurto y los homicidios por ajustes de cuenta conforman la lista de delitos más comunes en la jurisdicción. El municipio Chacao los locales nocturnos se mantienen en pie, lo que convierte la zona en un espacio donde los secuestros son el delito que más afecta a la comunidad. Mármol García indicó que los antisociales escogen esas zonas para marcar a sus víctimas, quienes la mayoría están desplazándose en un vehículo al momento de ser interceptados por los delincuentes. “Más del 80% de la criminalidad con relación al secuestro lo que ha demostrado es que el delincuente ha preferido perfilar a la víctima por la marca, modelo y año del vehículo, así como por la zona de desplazamiento”, aclaró el criminólogo.

El supervisor jefe de la Policía de El Hatillo, Marcos Moncada, informó que los delitos han disminuido 25% en el municipio, en comparación con 2016. El hurto, específicamente dentro de viviendas, es el delito más común en la jurisdicción, mientras que el secuestro ha bajado 86% y el homicidio 23,4%. “Pudimos disminuir el robo, secuestro y homicidio, pero lo más que tenemos es el hurto que lo estamos trabajando en talleres de prevención. Hay muchos problemas de hurtos internos, por parte de trabajadores domésticos”, explicó Moncada quien añadió que los sectores más afectados por este delito son La Lagunita y La Boyera.

La noche es más peligrosa

Escuchar sobre un robo en un autobús, en el metro o sobre un asesinato durante el día se ha convertido en parte de los relatos diarios de los caraqueños. Sin embargo, la noche sigue siendo el horario predilecto en el que los antisociales interceptan a víctimas para atacarlas. “Después de las 7:00 pm el secuestro se materializa 65%, pero también hay un incremento de 20% en la madrugada”, explicó Fermín Mármol García. Pero no todo es fortuito, los delincuentes también estudian los hábitos de sus víctimas y tras conocer su forma de movilidad y horarios actúan para robar y hurtar residencias. “Los campaneros del delito hacen el estudio y al percatarse que no hay personas deciden irrumpir o sorprender a la gente cuando están llegando o saliendo de sus casas”, dijo el criminólogo.

Los especialistas recomendaron a los ciudadanos cooperar y tener solidaridad entre los vecinos, además de cambiar los horarios de salidas nocturnas para evitar ser víctimas de la delincuencia. “Una de nuestras herramientas es restringir parte de nuestras libertades individuales. No se trata de no salir, se trata de mutar nuestras diversiones. Si antes podías ir de noche a distraerte, tienes que comprender que debes quedarte hasta que se haga de día. Hay que restringir parte de nuestras libertades, pero nunca renunciar a la ciudadanía. Tenemos que ser ciudadanos, nunca habitantes. El ciudadano comprende que esto está mal y debe cambiar, mientras que el habitante es aquel sumiso que se conforma y llega a pensar que así fuimos siempre en Venezuela, y eso no es así”, sentenció Mármol García.